Discriminación y los derechos de las y los trabajadores

La violación y el incumplimiento de los derechos de las y los trabajadores, se ha reflejado a lo largo de la historia; la precariedad de las condiciones del empleo, el salario, el acoso, el hostigamiento y la discriminación, entre otros, por parte de sus compañeras, compañeros o jefaturas de trabajo. Estos aspectos que constantemente se enfrenta toda persona, que se encuentra en una situación laboral, llega a impactar negativamente la vida de las personas de distintas formas, entre las que se encuentra el bienestar y la salud mental. En otras ocasiones, termina por impactar también la salud física. Al final, los costos de la precariedad, la violencia, la inestabilidad y la exclusión laboral cobran vidas.

La protección de los derechos es un tema al que se le debe dar mayor relevancia, pues la labor que cumple en el sector laboral dentro de cualquier sociedad, es de gran importancia, debido a que las y los trabajadores son el motor que da un empuje y un buen desarrollo a la misma. Y al volverse vulnerables los derechos de los trabajadores; se vuelven vulnerables los derechos de la sociedad en sí.

En México, ninguna persona puede ser objeto de discriminación en su centro laboral, ni por su origen étnico o nacional, ni género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra causa que atente contra la dignidad humana, conforme el Artículo 133 de la Ley Federal del Trabajo (LFT); sin embargo, eso sigue afectando a grupos históricamente discriminados como las mujeres, las personas con discapacidad, las personas LGBTI, los pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes, así como las personas con tono de piel oscura.

La discriminación, el acoso, el hostigamiento y la precariedad en el empleo, no solo es costosa para las personas, sino también para las empresas y para el Estado. Para empezar, la discriminación tiene un impacto en la productividad de las personas, por lo que termina por impactar a las empresas también. A su vez, supone una pérdida importante de talentos. De hecho, cada vez más estudios en la materia confirman que el respeto a la igualdad, a la larga, puede beneficiar a las empresas, contrario a lo que por lo general se asume. Lo mismo ocurre con las economías nacionales. Existen estudios que apuntan a que la desigualdad ha tenido un impacto en el desarrollo del país y que puede ser un factor detrás del aumento de la violencia en años recientes. Invertir en la igualdad laboral, en este sentido, no solo es justo, sino necesario.

Entre algunas otras consecuencias, podemos encontrar:

  • Repercutir negativamente en la autoestima de las y los empleados.

  • Limitan la productividad y empeoran su desempeño en el trabajo.

  • Aumenta las tasas de bajas laborales, absentismo y rotación de personal.

  • Provocar denuncias por parte de los trabajadores que pueden acarrear sanciones para la empresa.

Con el fin de mejorar las condiciones de las y los trabajadores, se han desarrollado a nivel local, nacional e internacional, agendas de política pública, con las cuales, deben aplicarse principios para la impartición de justicia en caso de vivir una situación de vulneración en nuestros derechos humanos laborales.

Una de las más recientes, es la NOM-035 publicada el 22 de octubre de 2019 por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. La cual, tiene como objetivo establecer los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, así como promover un entorno organizacional favorable en los centros de trabajo. De le misma manera, se encuentra la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación, la cual, es un mecanismo de adopción voluntaria para reconocer a los centros de trabajo que cuentan con prácticas en materia de igualdad laboral y no discriminación, para favorecer el desarrollo integral de las y los trabajadores, siendo sus principales ejes, incorporar la perspectiva de género y no discriminación en los procesos de reclutamiento, selección, movilidad y capacitación; garantizar la igualdad salarial; implementar acciones para prevenir y atender la violencia laboral y realizar acciones de corresponsabilidad entre la vida laboral, familiar y personal de sus trabajadoras y trabajadores, con igualdad de trato y de oportunidades.

Adoptar recomendaciones e implementar los procedimientos para erradicar la discriminación es indispensable para que toda empresa mejore la calidad de vida de las y los trabajadores (disminuir los niveles de estrés), su ambiente o clima organizacional, así como la productividad y calidad de sus operaciones.

Trabajar en el reconocimiento de la diversidad y las prácticas antidiscriminatorias supone un beneficio para todas y todos.

 

Gabriela Mejía Rosales